

La tiza pastel es una barra de color utilizada para el dibujo y la pintura. Su composición es muy sencilla y se reduce a una mezcla de pigmentos, una carga y un aglutinante.
Se distinguen las tizas pasteles secas (blandas o duras) y las tizas pasteles grasas (al aceite o a la cera).
La tiza pastel parece haberse inventado en Francia e Italia a finales del siglo XV. Leonardo da Vinci la utilizaba en sus trabajos.
Las tizas pasteles gozaron de gran popularidad en el siglo XVII y fueron empleadas por numerosos artistas como Charles Le Brun, Robert Nanteuil o Joseph Vivien. Pero es en el siglo XVIII cuando realmente alcanzan su edad de oro. En ese momento obtienen su pleno reconocimiento, en parte gracias a Maurice Quentin de La Tour, conocido como el «príncipe de los pastellistas». Después de la Revolución Francesa, su uso empieza a disminuir poco a poco.
Aun así, no cayeron en el olvido gracias a artistas como Edgar Degas o Toulouse-Lautrec, que continuaron utilizándolas en sus obras.








Si no tienes una puedes usar una espátula.

O una losa de mármol
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Limpia bien tus herramientas; de lo contrario, puede aparecer moho.
Al igual que las pinturas, los pasteles secos están compuestos principalmente por una mezcla de pigmentos y un aglutinante, que en este caso es la goma arábiga. Esta goma puede comprarse lista para usar en formato líquido en tiendas de bellas artes, o bien en granos, en cuyo caso deberá prepararse antes de ser utilizada.
Si tienes goma arábiga líquida, puedes saltarte este paso, ya que tu aglutinante ya está listo.
En cambio, si tienes goma arábiga en granos (cristales), tienes que preparar tu agua engomada.
Los pasteles suelen presentarse en forma cilíndrica, pero eres libre de darles el aspecto que desees. Por ejemplo, los moldes de silicona para repostería permiten crear formas originales. Lo fundamental es asegurarse de que se desmolden con facilidad.
Si quieres conseguir la forma «clásica», es decir, cilíndrica, hazte con cinta adhesiva, papel de horno y un rotulador bastante grueso. El tamaño del rotulador determinará el grosor de tus futuros pasteles.







