

La gualda, también conocida como reseda de los tintoreros o reseda amarillenta, es una planta bienal extendida por Europa occidental y meridional. Su uso estaba muy extendido en la industria de la tintorería debido a la solidez de su color, lo que le valió el título de tinte «gran tinte» en el siglo XVIII. La sustancia colorante de la gualda es la luteolina o luteolol, un compuesto químico de la familia de los flavonoides, presente en toda la planta.
Su historia se remonta a la Edad Media. La receta de la laca de gualda ya era conocida por los monjes iluminadores, quienes la utilizaban para realizar sus obras.
Esta laca permite obtener un amarillo muy vivo, con una resistencia a la luz excepcional.
El amarillo obtenido es el color más brillante, el más sólido y el menos susceptible de alterarse al contacto con el aire y la humedad, si creemos a Jules Lefort en su obra «La chimie des couleurs».
La receta de la laca de gualda es similar a la de la laca de rubia.















O una tela fina



Para tu seguridad, se recomienda llevar mascarilla y guantes de goma, así como trabajar en un espacio bien ventilado, ya sea al aire libre o con las ventanas abiertas y la campana de la cocina en funcionamiento, para evitar inhalar los vapores.


Controla la temperatura para evitar sobrecalentamiento, lo que podría degradar los futuros pigmentos.





Según la cantidad de laca formada, es posible que necesites usar una botella adicional con un embudo provisto de un filtro de café.








